¿Quién fue el padre de la robótica?

En Japón, Engelberger es ampliamente considerado como uno de los principales actores en el surgimiento de la era moderna después de la posguerra, gracias a la calidad y eficiencia de la fabricación de tecnología japonesa. 

 

Conocido como el “padre de la robótica industrial”, Engelberger desarrolló el primer robot industrial en los Estados Unidos, el Unimate, en los años 50 con la aprobación de la patente concedida al inventor George Devol. 

 

Luego trabajó como empresario y firme defensor de la tecnología para los robots, además incursionó en varios campos como la industria de servicios, la atención sanitaria y la investigación espacial.

 

Entre los primeros robots creados se encuentran los “antropomórficos” que no pueden clasificarse como móviles o androides, como los robots personales. Se trata de robots de gran movilidad, basados en carros o plataformas y equipados con un sistema de locomotoras rodantes. 

 

Estos siguen su camino por control remoto o se guían por la información que reciben de su entorno a través de sus sensores. Los robots aseguran el transporte de piezas de un punto a otro en una línea de producción. 

 

Además, logran guiarse por pistas materializadas creadas por la radiación electromagnética de circuitos incrustados en el suelo o por cinturones detectados foto eléctricamente, pueden incluso evitar obstáculos y están dotados de un nivel de inteligencia relativamente alto.

 

Las ventajas de la robótica educativa deben utilizarse desde los primeros años de la escuela, ya que los estudiantes experimentan la interacción con la tecnología como algo natural y parte de su vida escolar cotidiana.  

 

Este aprendizaje forma parte de lo que se conoce como “Aprendizaje Construccionista”, también llamado “Aprender haciendo” por John Dewey, que trata de proporcionar a los niños herramientas que les permitan participar y contribuir al aula por sí mismos. 

 

Tanto los niños como la escuela obtienen mejores resultados mediante el uso diario de robots y la programación, con el aprendizaje a través de la experiencia en el juego. 

 

Esta trayectoria profesional busca ocuparse de distintos aspectos como el diseño, la fabricación y las aplicaciones de los robots y combina diferentes disciplinas como la mecánica, la electrónica, la informática, la inteligencia artificial y la ingeniería de control.

 

Por otro lado, ayuda en otros campos como la biología y otras ciencias de la vida que reciben simulaciones realizadas por maquinaria que reproducen fenómenos que van desde lo fisiológico hasta lo ambiental.